Hay personas que son como el aire para mí, me es imposible imaginarme mi vida sin ellas. Uno siempre le teme a los finales, a la soledad. Yo no puedo estar más agradecida, de que, teniendo a estas personas en mi vida esos temores, aunque de vez en cuando me tomen por la espalda, se que no van a tirarme abajo. ¿Por qué? Porque los tengo a ellos. No podría haber deseado algo mejor, son mis amigas, mis hermanas, son todo. El regalo más grande

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